Una variación clásica donde los jugadores pueden ser el Banco alternativamente. El jugador que actúa como Banco pone el capital inicial y otros jugadores apuestan contra ellos. La diferencia clave es que los jugadores toman decisiones activas sobre si pedir carta, a diferencia del Baccarat estándar donde se aplican reglas automáticas. Esta versión requiere más habilidad matemática y comprensión de probabilidades.
Los sistemas de apuesta común incluyen seguir rachas (patrón de victorias del Banco o Jugador), apostar al contrario (contra la racha actual), o usar el sistema de Martingala donde se duplica la apuesta después de cada pérdida. Sin embargo, estos sistemas no cambian la ventaja matemática fundamental del casa.